septiembre 22, 2020 12:36 pm

En Tijuana el turismo continúa a pesar de la pandemia.

En Tijuana el turismo continúa a pesar de la pandemia.

Tijuana, Baja California, ciudad fronteriza famosa por su diversión a altas horas de la noche y madrugada, que turistas estadounidenses en su mayoría disfrutan por tradición.

En plena pandemia y con el semáforo epidemiológico en color rojo según la Secretaría de Salud de Baja california, lo cual significa la suspensión total de cualquier actividad que no sea catalogada como esencial incluyendo por supuesto los bares, cantinas y centros nudistas, el turismo local pero sobre todo, los que llegan desde EEUU, siguen cruzando para celebrar, beber alcohol o pagar por los servicios sexuales que ofertan por voluntad algunas, en la zona de tolerancia que se encuentra apenas a unas cuadras de la zona centro, donde está la catedral.

La mañana del 28 de julio, el gobernador de Baja california Norte, Jaime Bonilla, por medio de conferencia virtual informó que el personal de la Comisión Estatal para la Protección de Riesgos Sanitarios, la COEPRIS, realizaría un operativo en la zona norte del municipio debido a repetidos reportes de vecinos que acusaban a los propietarios de lugares, particularmente bares, de trabajar de forma clandestina. Las autoridades visitaron y revisaron las instalaciones de diversos lugares ubicados en el “Callejón Coahuila” que es una especie de agujero negro en el cual, a pesar del patrullaje de la Policía Municipal, la oferta de servicios sexuales, incluso a menores, es casi de forma permanente, al igual que la venta de drogas y alcohol.  

Los oficiales encontraron las cortinas abajo del más afamado club nudista, mismo que a un costado, conecta con un hotel de paso y otro bar, más pequeño, del mismo propietario, los cuales parecen no encontrarse laborando, sin embargo, a metros del vehículo, apenas a unos pasos del bar, un hombre ofrece marihuana a tres jóvenes anglosajones, que sonríen mientras se alejan caminando y le responden que no, gracias.

Desde finales de marzo, los gobiernos de EEUU y de México acordaron la restricción en el ingreso hacia el país del norte, limitado solo a actividades esenciales para los ciudadanos, sin embargo, el paso hacia el sur no tiene ninguna restricción.

Durante el último mes, el condado de San Diego que colinda con Baja California, tuvo un rebrote que arrojó 14 mil 671 casos nuevos de coronavirus, mientras mantiene un promedio de 18 muertes diarias por sarscov2. Es bajo esta perspectiva que los cruces aún no esenciales, solo para entretenimiento y en muchos casos, para el consumo de alcohol, drogas y prostitución, llegan a diario de este lado de la frontera en busca de un oasis lejano a la actual pandemia y a sus extremas condiciones de sanidad que en Tijuana, parecen no aplicar.

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