septiembre 22, 2020 1:10 pm

Tierra de osos en Nuevo León: ¿Donde está el ejemplar #34?

Tierra de osos en Nuevo León: ¿Donde está el ejemplar #34?

En fechas recientes y motivados por el confinamiento de las personas en Nuevo León, en el municipio de Chipinque se han reportado numerosos avistamientos de fauna silvestre, en específico son osos quienes aprovechando la falta de actividad humana bajan a la búsqueda de comida. Los encuentros de estos osos con los humanos no dejan de ser sorpresivos, sin embargo, no han sido reportados episodios de agresividad o ataques, pero si su presencia en áreas habitacionales, que, antes de la intervención humana, eran parte de su hábitat.  

En el mes de agosto, fue retirado uno de estos osos de la sub especie “eremicus”, al cual la PROFEPA dio el consecutivo de control número 34, pero la comunidad de Nuevo León se encuentra molesta por el trato que este ejemplar protegido recibió.

La comunidad de Chipinque exige saber donde está el oso #34

El oso número 34 fue capturado y castrado con la finalidad, según la Procuraduría Federal de Protección del Medio Ambiente, de evitar conflicto con los osos de la sub especie “amblyceps”, que habitan la región de la Sierra del Nido en Chihuahua a donde supuestamente, fue transportado para su liberación, sin medicación ni procesos de adaptación.

Al momento, la única actualización es que la PROFEPA de Chihuahua está hermética con respecto al paradero del oso número 34, luego de que la autoridad de Nuevo León haya hecho entrega del ejemplar protegido, esterilizado indebidamente para luego, hacer un mal manejo de su post operatorio al darlo de alta a menos de 24 horas de la intervención quirúrgica y enviarlo vía terrestre dentro de una jaula pequeña durante 11 horas de trayecto, al santuario que debería haber cumplido su función de brindarle la protección a la cual tiene derecho.

PROFEPA Chihuahua no da razón del oso #34

La activista Yolanda Rosales agregó que el animal fue llevado a un paraje en Chihuahua donde no tiene conocimiento de las zonas para encontrar agua ni alimento y donde él, se convierte en un invasor al no existir fauna de su misma especie, afirma le fue colocado al oso un collar que debería servir para su localización, resultando incongruente que al día de hoy, no den información de la ubicación por lo cual, ante la negativa de informar su paradero, se sospecha de su muerte por negligencia.

La sociedad de Nuevo León exige a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente que aporte la información oportuna y veraz sobre el paradero del oso #34 que era un animal semi socializado que nunca atacó a nadie, por lo que no debió trasladarse, además piden revisar los protocolos de manejo de fauna silvestre ante la realidad de sus constantes visitas a los espacios habitacionales que alguna vez fueron tierra de osos.

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